Del Super Size Me al Super Train Me.

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Super Train Me - Super Size Me


Hola a tod@s,
¿os acordáis del documental del tío que se pasaba un mes comiendo hamburguesas y quedaba para el arrastre?. Pues un deportista español ha hecho exactamente lo mismo cambiando solo una de las reglas del documental americano. ¿Queréis ver los resultados?.

En el documental de Super Size Me, protagonizado por Morgan Spurlock, tenia unas reglas sencillas:

  1. Hacer las 3 comidas del día en McDonald’s durante 30 días.
  2. Después de los 30 días, tenia que haber probado todos los productos del restaurante.
  3. Si le ofrecían el tamaño grande, decir que si.
  4. Hacer una vida sedentaria.



En el caso del documental español, protagonizado por un deportista llamado David Moronta, las reglas son las mismas con la excepción de la ultima. En este caso David si hace deporte y no vida sedentaria. Todo esto esta supervisado por médicos que irán viendo los efectos durante todo el experimento. La verdad es que los resultados sorprenden bastante, y nos da una idea de lo importante que es moverse.


Yo nunca he estado a favor de estas campañas anti-comida basura, creo que todos tomamos nuestras decisiones y somos lo bastante listos/tontos para saber que es bueno y que no. Ningún extremo es bueno. Comer lechuga a todas horas, no lo es. Hacer deporte compulsivamente, no lo es. Y por supuesto, ponerte ciego de comida preparada, tampoco lo es.


En cualquier caso os dejo los 2 vídeos para que los veáis y saquéis vuestras conclusiones. Saludos.


SUPER TRAIN ME from Media Sports Films on Vimeo.



SUPER SIZE ME (enlace al video)


3 Comentarios

  • 28 marzo, 2015 - 12:35 | Enlace permanente

    Conocía el Super size me pero no el otro documental, me guardo tu post para verlo (y, de paso, volver a ver el Super size me, que da que pensar). En cuanto los haya refrescado volveré por aquí 🙂 En cualquier caso, comparto tu rechazo a las posiciones extremas: todo es malo en exceso, y en su justa medida podemos comer de todo; las modas (tipo “X es veneno, no se puede ni oler”) me echan un poco para atrás…

    • 29 marzo, 2015 - 12:46 | Enlace permanente

      Pues ya he visto con atención los dos documentales. Como te comenté ayer, el Super size me ya lo conocía, pero lo he vuelto a ver; el Super train me no, y me ha gustado mucho, gracias por compartirlo. Me parece muy interesante, aunque tengo algunas dudas. A ver. Es evidente que (de)muestra la importancia del ejercicio físico para la salud, aunque eso no es nada nuevo; en cualquier caso, bienvenida sea otra prueba sobre ese particular. Pero el reportaje me parece un pelín sesgado… es igual de evidente que demuestra lo que pretendía demostrar, para ser más convincentes (y científicos) deberían haber sido algo más asépticos. Por ejemplo, el protagonista de la prueba es un deportista de alta competición, es decir, alguien que se presta al experimento a partir de unos niveles obviamente muy buenos de salud; ¿los resultados (de comer porquería pero haciendo mucho ejercicio, eso sí) habrían sido los mismos en alguien más normal, que no partiera de un nivel físico tan bueno? Parece razonable suponer que no. Es decir, evidenciar el efecto protector de la actividad física está muy bien, pero el reportaje podría dar la impresión de que inflarse a hamburguesas prefabricadas es algo que se puede hacer siempre y cuando se haga mucho deporte, y ahí es donde me entran las dudas. Personalmente creo que la respuesta es no. Imagina lo chulo que habría quedado el experimento con dos protagonistas en vez de uno: el deportista de élite y alguien normal y corriente, de a pié, con un nivel de actividad física más bajo.

      Dicho eso, coincido contigo en que los dos documentales son muy interesantes y, sobre todo, fomentan el conocimiento y la reflexión personal. No solo somos lo que comemos sino que, cada vez más, sabemos lo que podemos comer, y allá cada cual con sus decisiones (sin dogmas ni sentimientos de culpa). Quien se ponga morad@ de comida basura lo hará porque quiere, y hay que respetarlo, pero sabe lo que se mete entre pecho y espalda. Y quien no se mueva ni de casualidad (y desde luego no hacen falta gimnasios ni programas de entrenamiento) lo hará porque quiera, pero sabiendo lo que hace (mejor dicho, lo que deja de hacer). A partir de ahí, viva la libertad. Pero hay que ser consecuente y no quejarse luego.

      Gracias de nuevo por el post, me ha gustado mucho 🙂

      • 30 marzo, 2015 - 8:03 | Enlace permanente

        ¡Hola Susana!
        estoy de acuerdo contigo. Yo soy mas partidario de informar, y que cada uno decida en lugar de hacer este tipo de documentales, aunque entiendo, que son mas efectivos en la propagación de la información. Tendemos siempre a fijarnos en nuestro entorno, pero es muy reducido. Hay muchísima gente que no esta informada y quizás sea esta la forma de llamar su atención. Lo que pasa es que siempre tienen mas impacto los que acaban mal 🙂 por nuestra naturaleza debe ser.

        Muchísimas gracias por tu comentario y que te pases por aquí de vez en cuando.

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